Blog

¿Sabemos elegir y valorar una piedra de color?

Es curioso, pero en varias ocasiones me he quedado sorprendido cuando en algunos de mis cursos de Gemología Básica, con alumnos que proceden del sector de la joyería, al enseñar una de mis bandejas preparadas de esmeraldas colombianas, en filas de estuches de plástico transparente.  Colocadas al azahar y de diferentes calidades, tamaño y talla. Mi sorpresa en estos alumnos, lo entiendo en los que no son de nuestro sector, pero por otro lado también pienso que están en el curso para aprender, es cuando les paso la bandeja uno a uno y deben escribir como si de un tablero de barquitos se tratase, ya sabéis A1, B3, etc. cuales son las tres piedras que mas les gusta. Bueno, pues he escuchado respuestas  increíbles, por ejemplo: la piedra con mas inclusiones, el motivo es que así parece mas natural, la piedra muy clarita pero con mucha vida, es decir no tiene inclusiones tiene poco color pero devuelve mucha luz, la que tiene una talla poco común aunque no sea bonita de color, por rara, otra con un verde bonito pero de aspecto traslúcido, una muy pequeña clarita y con mucha vida, etc. etc.

Está claro que para gustos colores, y que es algo muy subjetivo, pero si estamos en una tienda, si vendemos piedras, si tenemos que elegir piedras para tal o cual colección de sortijas, muestrarios etc. tenemos que tener claro el sentido común  general, las cualidades por las que se rige el comercio de piedra de color en su valoración, cual es el criterio mayoritario.
Generalmente la belleza de una gema está en el color, transparencia y vida. El valor vendrá determinado por esas tres cualidades y además a igualdad de calidad, cuanto mas tamaño (hasta ciertos límites) mayor valor. Los  pedreros generalmente catalogan las gemas en cuatro categorías: comercial, buena, fina y extra-fina. Aunque se encuentran piedras por debajo del grado comercial,  para uso en joyería. Hay piedras que superan la más alta calidad o incluso tamaño y se encuentran en manos de coleccionistas o en museos.
COLOR: Hay tres factores que afectan al color de una gema: el matiz, la intensidad y el tono o saturación. Se puede describir un granate como rojo-anaranjado (matiz), ligeramente marrón (intensidad) y débil (tono o saturación).
Matiz: son todos los colores puros del espectro: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Muchos colores pueden ser modificados por un color secundario: los rojos pueden ser anaranjados o purpúreos, los verdes pueden ser azulados o amarillentos.
Intensidad: Es la pureza del color. Cuán cerca se encuentra del color del espectro. Cuando están presentes los grises o marrones en una piedra, el color es más apagado, menos intenso. Generalmente los colores calientes son modificados por el marrón y los fríos por el gris. A menor intensidad de color, menor  valor.
Tono: Es lo claro u oscuro que se presenta el color, la saturación del mismo. Por ejemplo, en las piedras que son por naturaleza oscuras como un zafiro o las turmalinas verdes, debe ser intenso y oscuro sin llegar a ser negro, cuando vemos una piedra en un pendiente o en una sortija con la luz ambiental a cierta distancia, tenemos que apreciar su color, su matiz. En las piedras que son de naturaleza de color claro como son las aguamarinas o las kunzitas, el color más valorado debe ser el más oscuro posible.
TRANSPARENCIA: El valor de una gema también se ve afectado por la transparencia, es decir según la cantidad de imperfecciones.
Las Imperfecciones pueden ser internas o externas. Las internas son fisuras velos u otros cristales que han crecido dentro al mismo tiempo. Las externas: fisuras superficiales, rayas, marcas, desportilladuras y fracturas.  Muchas inclusiones pueden hacer que el color sea más turbio y menos intenso. Cuantas mas imperfecciones internas menor transparencia, cuantas mas imperfecciones externas menor brillo superficial  y lógicamente  menor valor.


VIDA: La luz viaja a diferente velocidad en cada gema, por eso cuando se tallan hay que tener en cuenta las proporciones, es decir la profundidad de la culata y la altura de la corona, que deben ser las adecuadas para que la luz que entra se refleje en las facetas de la culata y salga hacia afuera, esta luz que devuelve la piedra junto  con el brillo superficial es lo que llamamos “vida”.
Vida y transparencia van de la mano, si la piedra está bien tallada pero tiene muchas imperfecciones internas, estas interrumpen la trayectoria de la luz y están faltas de vida. Si la piedra está mal tallada, por ejemplo es muy bajita de culata,  y tiene pocas inclusiones, tampoco tendrá vida, pues la luz se escapa por la culata no la devuelve y veremos lo que hay debajo de la piedra.
A pesar de estas cualidades y de la subjetividad de los criterios, hay otras como rareza, escasez, tratamientos, entre otras, que también afectan al valor de la gema.
Es muy importante estar formado e informado.


Foto 1 Varios zafiros en talla oval y esmeralda con mas y menos color, vida y transparencia.

Foto 2 Ejemplos de rubí y esmeralda con mas color y transparencia y con color menos intenso y menos transparencia.


Comentarios


Suscríbete para recibir los artículos en tu correo



2 Comentarios

  1. Pingback: En España puedes comprar esmeraldas colombianas a mejor precio que en Colombia | Gemología MLLOPIS

  2. Ricardo
    octubre 29, 2017 4:36 pm

    buenos dias, estoy interesado del curso gemologico en linea de 120hrs, podrian mandar mas informacion y tambien me interesa saber que documento entregan al concluir la capacitacion.

Deja un comentario





 


Comparte en Twitter