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Se está vendiendo una imitación de azabache hecha con carbón y resina.

Recientemente un cliente (tienda)  nos trae unas piezas de plata con cabujones ovales negros que compra como “plata con azabache”. A su vez este cliente recibe unas quejas de un cliente suyo el cual afirma que eso no es azabache. El propietario de la tienda se dirige a nosotros para que realicemos las pruebas necesarias y le indiquemos los resultados. Quiere llevar el informe a su proveedor y si es necesario a la Ocu.

Colgante de plata con cabujón de supuesto azabache.

Colgante de plata con cabujón de supuesto azabache.

Procedemos a desmontar el cabujón con autorización de la propietaria de la tienda. Una vez suelta, comprobamos que este material es quebradizo, se fractura fácilmente. Se ve una fractura concoidea que no es limpia como el azabache, con la superficie lisa, en este caso se aprecian estrías.  No tiene el peso específico del azabache, ni el mismo índice de refracción. Realizamos tres incisiones con una punta térmica (aguja de acero al rojo vivo) y vemos que desprende un olor a goma quemada y produce una pequeña hinchazón alrededor del punto de contacto con la aguja. Interpretamos que tiene un recubrimiento de resinas o polimeros que con el calor se funden. Esto no pasa con el azabache. La superficie del azabache es lisa y admite un buen pulido, sin embargo en este material la superficie de la base es vista a lupa 10x de “piel de naranja”. No pasa lo mismo en el domo del cabujón, en donde lleva el recubrimiento de resina y se aprecia mas lisa y brillante que en la base.

El azabache es un carbón bituminoso procedente de madera sometida a fuertes presiones y a la acción de agentes químicos. Con una antigüedad de entre 200 y 65 millones de años. No todos los carbones son azabache.

Superficie irregular con estrías en una fractura concoidea de la muestra

Superficie irregular con estrías en una fractura concoidea de la muestra de supuesto azabache.

Huella de hinchazón que deja una punta térmica en la superficie.

Huella de hinchazón que deja una punta térmica en la superficie. Es propia de plásticos y otras resinas, no del carbón.

El azabache se puede imitar con otros carbones fósiles como la albertita, o con vulcanita que es un material que contiene caucho , o con carbón prensado y calentado junto con un aglutinante, también con gutta percha un polímero natural procedente de árboles malayos. Otras imitaciones son pastas vítreas, plásticos, resinas sintéticas  y onix.

Deducimos que, a falta de otras pruebas que determinen con exactitud las proporciones de los elementos que componen este material, se trata de carbón como la albertita, con un recubrimiento de resina  o de un carbón prensado con aglutinantes. Ambos tienen propiedades similares entre si, pero muy diferentes de  las del azabache.

Puedes encontrar un artículo sobre el azabache, sus imitaciones y todos los detalles técnicos en nuestra tienda digital pinchando aqui.


Comentarios


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1 Comentario

  1. Carmen Foronda Martín
    septiembre 13, 2015 1:56 pm

    Al leer este artículo , me ha hecho recordar una situación en la que me vi y en la que mi respuesta fue : ” parecen ” azabache , pero si no les hago una o varias pruebas de las que hacemos los gemólogos, no te puedo confirmar que estas piezas son de azabache y no de otro material .
    La persona en cuestión , era una conocida que se acababa de comprar unos pendientes de supuestamente “azabache ” , cuando me lo preguntó y los tuve en mis manos , en ese momento , dado que me pillaba muy lejos de mi lugar de origen y de que no llevaba ni siquiera mi lupa de gemólogo , ni tenía a mano ni siquiera un refráctometro , y por el diseño y por el escaso grosor de la gema en cuestión , no le pude hacer ninguna prueba que pudiera destruir o dañar la apariencia de la gema (porque sería muy visible y la estropearía) . Recuerdo que eran unos pendientes de plata , en los que los azabaches eran una finas láminas muy delgadas incrustadas en el diseño de una figura en forma de velero que daban lugar , a unos pendientes de plata muy originales y bonitos . Este artículo , me ha parecido muy interesante para explicarles a algunas personas que no somos adivinos , que necesitamos hacer pruebas antes de dar una respuesta en firme y que sería una gran osadía lo contrario . Pues aunque hay gemas que a simple vista se identifican y que no hace falta hacerles ninguna prueba , hay otras que sí y que por muy sencillas o básicas que parezcan , es necesario asegurarse antes de decir si es , o si no es tal gema .

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