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Lo importante que es acabar bien una pieza para que se considere una joya

Por nuestras manos pasan miles de piezas de joyería, algunas las consideramos auténticas “joyas” y otras simplemente una pieza para llevar puesta. Estamos acostumbrados a ver de todo, …, piezas mal hechas, piezas regularmente acabadas, piezas mas o menos bien hechas, piezas muy bien hechas, piezas mal acabadas, muy mal acabadas,…, de todo. No hablo de diseño ni de si es una pulsera o un collar, o unos pendientes, no, no hablo de eso. Me refiero a cualquier pieza, da igual el diseño, te podrá gustar mas o menos, será un diseño original, o será un diseño exótico difícil de saber cuando usarlo. Estoy hablando de la terminación de la pieza, de los acabados: del pulido, de las soldaduras, de los grabados, de los engastados, del grafilado, de las articulaciones, de los ensamblajes, de las texturas, de la elección de las piedras, de sus tallas, de los colores de metal, de los chapados, de los baños de rodio o rutenio, etc. etc. Son un conjunto de cualidades que hacen que la pieza sea una “joya”. Una “joya” según nuestro diccionariode la RAE: es “Adorno de oro, plata o platino, con perlas o piedras preciosas o sin ellas, usado especialmente por las mujeres”, según Wikipedia: “Una joya consiste en objeto ornamental para el cuerpo, que generalmente se fabrican con piedras y metales preciosos, aunque también se pueden emplear materiales de menor valor”. En mi opinión “joya” es algo mas que un adorno, “es la expresión artística de un artesano joyero, en la que confluyen el diseño, la elección y combinación de piedras preciosas, de metales preciosos, funcionalidad, acabados, mano de obra, engastados, grabados, hechura, elegancia, en definitiva artesanía y buen gusto”.

Pulsera de pedida de diamantes realizada en platino de 950 milésimas

Pulsera de pedida de diamantes realizada en platino de 950 milésimas

Aunque es un tema que da para mucho, solo quería hacer mención de lo importante que son los buenos acabados en las piezas de joyería y comentaros especialmente y según mi opinión algunos de los defectos mas habituales en cuanto a terminaciones de piezas se refiere. Que nadie me interprete mal, no estoy generalizando, solo quiero contar algunos de estos defectos mas comunes.
En sortijas, estoy harto de ver monturas con piedras cuyas culatas sobresalen por la parte inferior clavándose en nuestros dedos cuando te la pones. ¿Es que el “artesano” no se da cuenta cuando mide las alturas de las garras para que las culatas entren bien?.
¿Por qué muchas sortijas no llevan forro?, creo que la respuesta es por abaratar el producto. Sin embargo, un forro con bordes redondeados hace que cuando te pongas la sortija, entre como un guante, con tacto suave. ¿Os habéis fijado en esas sortijas que no llevan forro y los laterales del brazo se clavan en los dedos? mas que una sortija parecen piezas de tortura. ¿Que me decís de esas sortijas con los brazos llenos de poros y grietas? ¿es que no ves que el metal está mal fundido. Mi padre en su taller, recuerdo que decía que el metal estaba “agrio”, lo volvían a fundir otra vez para que se mezclara bien y no pasara eso, ya que de esa manera no era posible trabajarlo porque los acabados de pulido no quedaban bien.
¿Qué pasa con los puntos de soldaduras? esos pegotes que con el tiempo tienen diferente color por oxidaciones al ser de muy baja aleación, como un grumo que afea la pieza. En vez de formar uniones limpias, se ven chorritones.
¿Que me decís de algunos engastados?, por ejemplo en orlas de monturas en las que las piedras cada una está mal colocada y las tablas de las piedras en vez de estar todas horizontales, cada una tiene una iclinación diferente y los reflejos no se ve por igual en todas las piedras. O en esos pavés, en los que unas piedras están mas juntas que otras, o que unas tienen mas granos de sujeción que otras, o al igual que en las orlas cada tabla tiene una inclinación diferente y el pavé no tiene el mismo efecto de reflejar cantidad de luz en sus piedras. Otras veces estos efectos de los pavés se ven mermados por la mala elección de las piedras, que no tienen buena talla y además con inclusiones, entiendo que por abaratar. Es cuando ves que ese conjunto de piedras no tiene “vida”, ese remate que es el pavé que acompaña a la pieza y hace que sea mas bonita, produce el efecto contrario con esta mala elección de las piedras. No entro en detalles en aquellos que además los caboteados de los granos están mal hechos y cuando rozas la ropa se enganchan.

Pulsera de diamantes con excelente acabado de articulaciones y engastados

Pulsera de diamantes con excelente acabado de articulaciones y engastados.

¿Y los cierres? algunos imposibles de poder abrir o cerrar, díficiles de entender ¿como se abre esta pieza?, o demasiado fuertes y costosos de abrir o al revés demasiado débiles y la pieza se abre con facilidad y se puede perder. ¿Os habéis fijado en algunos cierres en las agujas de los broches?, se que es complicado en tan poco espacio hacer algo sencillo y funcional. ¿Habéis visto en pulseras o brazaletes articulaciones que hacen que unos eslabones articulen mejor que otros y no se consigue que se acoplen a la muñeca?, al igual que las articulaciones en collares tipo “riviere” de tal manera que cuando los colocas en el cuello, no se acoplan a él, hacen eses o parecen doblados. Y esas piezas que por su diseño tienen muchas puntas que llegan a ser cortantes por no redondear sus bordes. O los pulidos interiores de las piezas que aunque no se ven cuando se lucen puestas, es de muy buen gusto que cuando la miras por detrás, se aprecie brillo y estén bien acabadas. Podría hablar de mas defectos pero otro día hablaré de los buenos acabados. A esto quería llegar , que un buen acabado contribuye sin duda  que la pieza sea una “joya”.

Dorso de la pulsera de diamantes

Dorso de la pulsera, se aprecian los pasadores bien colocados, los puntos de soldadura sin pegotes, el abierto de bocas para las culatas de las piedras sin rebabas.

Recientemente, nos ha llamado la atención una pulsera de diseño floral con diamantes, nos pidieren su informe gemológico y cuando la hemos estudiado advertimos de lo bien que está realizada. Buen engaste de garras, mejor recorte y engastado de granos, soldaduras perfectas, sin grumos, cortes sin barbas ni astillas, dorso, como si fuera esta parte la que se tiene que ver, las articulaciones de eslabones son inmejorables, son dóciles , se acopla a la muñeca sin torceduras, los remaches perfectos además pulidos.

Con todo esto queremos señalar la importancia de un buen acabado de la pieza. En general el cliente, salvo excepciones, no advierte estos detalles, suele fijarse en el diseño y en el precio normalmente. Es el joyero, a mi entender el que tiene que hacer ver a su cliente las excelencias de la pieza.

Un buen acabado lo es “todo”, si la pieza está mal terminada será una pieza del montón, pero si está bien acabada, con detalles cuidados, con artesanía, con buen gusto en su ejecución, entonces esa pieza  será una “joya”.

Dorso de la pulsera de diamantes

Dorso de la pulsera de diamantes. Buenos acabados de pulido, de soldaduras, sin rebabas en los abiertos de bocas de las piedras.

Pulsera de diamantes, exquisito engastado de granos.

Detalle en la pulsera de diamantes , los calados, los cortes del engastador para sacar los granos. ¡ Exquisito acabado!


Comentarios


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2 Comentarios

  1. Ana
    marzo 3, 2014 6:06 pm

    Buenas tardes,

    Desde hace tiempo vengo escribiendo sobre la joyería. Básicamente en todos los artículos que he escrito manifiesto algo que a mi modo de ver es absolutamente cierto: LA JOYERIA ES UN ARTE MAYOR.

    Existen, a mi modo de ver, dos tipos de joyeros; aquellos que van a salir del paso y los que aman su profesión. Aquellos que escatiman medio gramo de oro en una pieza de joyería y los que la hacen basándose en cómo debe de ser.

    A lo largo de mi vida he visto, y oído, como existen joyeros (jooyerías) que manifiestan que medio gramo son consciente que no es mucho, pero que si venden dos cientos al año ya son cien gramos. Es decir, van buscando el ahorro (para ellos) a través de dar un mal servicio y que la pieza desmerezca.

    Recuerdo que una Sra. de Bilbao me llamó por teléfono porque había comprado un anillo con un diamante por internet (prefiero omitir la joyería por cuestiones obvias) y que le había llegado un anillo, según sus palabras, que pesaba menos que el cierre de sus pendientes pequeños. Este anillo llevaba un diamante de 0.30 y el “pseudojoyero” le puso un anillo que pesaba 1.5 gramos. Se lo devolvió y me lo compró a mi. Aunque nosotros no tenemos venta online, en esa ocasión la Sra dijo que lo había visto en la web y que lo quería. Nuestro anillo pesaba 4 gramos y llevaba un diamante de 0,40cts.

    En esta profesión hay quien está por ganar dinero, sin importarle lo más mínimo la ética profesional, y aquellos que amamos esta profesión (y que por lógica procuramos tener beneficios para poder seguir con el negocio y poder vivir, cuestión esta que es lógica y normal). Los primeros tuvieron su tiempo pero lentamente están muriendo por egoistas. Lo mismo que les entró dinero, lo gastaron y ahora desmontan sus joyas para venderlas al peso y poder pagar las hipotecas en las que se metieron.

    Un abrazo

  2. Pingback: Reivindicando el valor artístico de la joyería de autor | Asociacion Joyas de Autor

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