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Otra forma de estafar con un ROLEX de oro

Como sigo diciendo, la imaginación de los estafadores no tiene límite. Esto le ha sucedido a una compraventa. En este caso la caja y la máquina son originales Rolex, pero la pulsera o brazalete no. Al realizar la valoración de esta pieza, cuando vamos a estudiar el brazalete, lo primero que nos llama la atención es la ausencia de ningún punzón o marca ni ningún logotipo, ni en el cierre prolongado ni en el anagrama Rolex que sirve para abrir el cierre. A continuación comprobamos con la piedra de toque y al rayar la punta de un eslabón con la piedra notamos que resbala. Con una lupa observamos el color de la raya en la piedra y vemos que es blanco, cuando el color del brazalete es amarillo. Vemos el borde del eslabón del brazalete con el que hemos rayado la piedra y advertimos el color blanco de metal de base, por lo que deducimos que se trata de un brazalete de acero con un baño o chapado fino de oro. Al pasar un imán por el brazalete, este es atraído por él. Solo el peso del brazalete es de 35,30 gramos.

Rolex señora brazalete falso de acero chapado

Rolex señora brazalete falso de acero chapado

El relojero que nos desmonta la máquina, indica que el reloj es original al igual que su caja y esta es de oro de ley de 18 Ktes. con todos sus punzones y marcas. Comprobamos los punzones en el interior de la tapa así como los grabados entre asas y los punzones de debajo de las asas, todos originales.

brazalete de imitacion de acero chapado

Brazalete de acero chapado imitación del brazalete President de oro de 18 Ktes. de Rolex

Se aprecia el color de base de metal, del acero, no es oro

Se aprecia el color de base de metal, del acero, no es oro

Conclusión: En este caso concreto se trata de suplantar o imitar a un reloj OYSTER PERPETUAL LADY-DATEJUST Referencia 179178  de oro de ley de 18 Ktes.  con caja de 26 mm de diámetro, bisel estriado,  con Brazalete President y cierre Crownclasp.  Un reloj que nuevo tiene un P.V.P en un Concesionario Rolex de 20.800 euros.  En un mercado de ocasión puede oscilar entre 8.000 a 14.000 euros, dependiendo del estado de conservación.  En realidad se trata de un engendro que no se corresponde con la realidad, está totalmente desvirtuado.


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