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Rubíes sintéticos muy parecidos a los naturales

El rubí es una gema muy solicitada en la actualidad y desde siempre. Aunque hace relativamente poco tiempo que se han encontrado yacimientos en África oriental, la constante demanda de esta gema ha ocasionado que el rendimiento de los depósitos tradicionales haya disminuido considerablemente o se hayan agotado. Esta escasez de rubíes naturales repercute, como no podía ser de otra manera, en los precios que se pagan por esta bonita gema. Algunos  rubíes, a veces, son incluso más caros que los diamantes.
Algo que ocurre a menudo es ver como se ofrecen rubíes naturales que en realidad es material que ha sufrido diversos tratamientos para mejorar su color, transparencia o las dos cosas al mismo tiempo. Y, por tanto, ya no se puede comercializar sin declarar que son gemas tratadas. También es habitual encontrarse con rubíes sintéticos con aspecto de naturales. La combinación de posibilidades es enorme y en los laboratorios gemológicos nunca dejamos de sorprendernos de las técnicas que se emplean para hacer pasar estos materiales sintéticos o tratados como rubíes naturales.

Rubí sintético sumergido en alcohol para facilitar la visualización de su interior.

Rubí sintético sumergido en alcohol para facilitar la visualización de su interior.

Un ejemplo de ello es un tipo de rubí sintético que no es nuevo, pero que sigue viéndose en el comercio y a nuestro laboratorio siguen llegando ejemplares de vez en cuando. Estamos hablando de rubí sintetizado por el método de fusión a la llama, conocido también por el método Verneuil, sobre el que se ha hecho crecer rubí sintetizado por el método de fundente. Esta última técnica produce un tipo de inclusiones muy similares a las que se pueden encontrar en los rubíes naturales. De manera que, las características de los rubíes sintetizados por el método de fusión a la llama quedan enmascaradas.

Fractura interna y velos parecidos a los que podemos ver en los rubíes naturales. Luz de campo oscuro, 60x.

Fractura interna y velos parecidos a los que podemos ver en los rubíes naturales. Luz de campo oscuro, 60x.

El proceso suele consistir en calentar el primer material y enfriarlo rápidamente mientras se sumerge en un líquido. Esto produce fracturas o fisuras en el interior del rubí sintético. Después se sumerge en una solución fundida con óxido de aluminio. Las fracturas se rellena con el fundente y éste al enfriarse lentamente las sella dejando el fundente en su interior con formas de “huella dactilar” o “velos” muy parecidos al de los naturales.
Esto se puede llevar a cabo con una preforma o directamente con una bola del primer rubí sintético de fusión a llama, el proceso puede durar días o incluso semanas. El resultado es una capa de rubí sintético de fase fundida sobre el rubí sintético de fusión a llama. Así la superficie del primer cristal no se ve cuarteada y aunque algunas pocas fracturas lleguen a la superficie, éstas tienen un aspecto muy parecido al de las fracturas de los rubíes naturales o tratados térmicamente.

Fractura que llega a la superficie. Luz reflejada, 40x

Fractura que llega a la superficie. Luz reflejada, 40x.

La identificación de estos rubíes sintéticos puede llevarse a cabo con medios tradicionales, por ejemplo, con el microscopio gemológico al observar las líneas curvas del sintético de Verneuil o, si esto no es posible, con métodos más sofisticados. Por ejemplo, con espectroscopóa de fluorescencia de rayos X se podrían detectar elementos como molibdeno, plomo, tungsteno o wolframio.

Esta imagen muestra los velos formados por restos del fundente y las líneas curvas de la zona que corresponde al rubí sintético de fusión a la llama.

Esta imagen muestra los velos formados por restos del fundente y las líneas curvas de la zona que corresponde al rubí sintético de fusión a la llama. Iluminación de campo oscuro, 40x.

Líneas curvas producidas por el método de fusión a la llama. Luz transmitida e inmersión en alcohol, 60x.

Líneas curvas producidas por el método de fusión a la llama, aunque son sutiles con la iluminación adecuada suelen verse. Luz transmitida, 60x.

Hemos visto que algunos rubíes sintéticos están muy elaborados con el fin de imitar a los rubíes naturales, cuando no para engañar deliveradamente. Por tanto, es indispensable examinar cuidadosamente cualquier rubí que se nos presente como natural, así como los que se nos ofrezcan como tratados. El ejemplo anterior así lo demuestra.
Escrito por José Manuel Rubio Tendero


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