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¿Volverá la confianza del consumidor en las gemas y en las joyas?

“¿Nos queda algo por vender?”, “¿de donde puedo echar mano?” , “estas joyas que me regalo mi ex, ¡no las quiero ni ver!, ¡las vendo!”,  estas y otras muchas frases se escuchan aquí  en España, ahora de forma habitual, supongo que de la misma manera  en Grecia, en Portugal y en algunos otros países, que también lo están pasando mal. Quién no ha echado mano de las joyas para superar un fin de mes, un septiembre con la entrada de los niños al colegio, material escolar, ropa, etc, o para la reparación de la instalación eléctrica de la casa, o el coche , que en vez de cambiarlo, lo arreglo y me dura un año mas, o simplemente para comer. Esta crisis, que ya dura demasiado y que todavía no ha tocado fondo, nos está amargando.

Genero "de peso" para fundir en una Compra venta

Genero “de peso” para fundir en una Compra venta

Cuantas familias han vendido, o mejor dicho “malvendido”, sus joyas, con escusas como “¡total, no me lo pongo!“, para disimular el hecho de que necesito venderlas, “no tengo otra salida” , no hay préstamos, no hay consumo, no circula el dinero, no hay trabajo, no cobro, no me pagan las deudas, ¡¡¡¡¡No tengo dinero!!!!. 

Con esta situación no es de extrañar que hayan proliferado las tiendas de Compro Oro, Compra Venta, etc. incluso franquicias de este tipo, en las que con personal poco o nada cualificado se dedican a comprar todo tipo de joyería, no les importa ni la hechura ni el acabado ni la marca ni si es diamante o no. Su éxito es que “tienen dinero para pagarme mis joyas ¡ya!”, pero, claro, solo el oro. Todos sabemos que es un tipo de negocio efímero.

He podido comprobar como en municipios de unos 400.000 habitantes, una compra venta céntrica, ha llegado a comprar unos 16 kg de oro de “chatarra” mensual. En la actualidad las cifras han bajado mucho en general. La causa es que, por un lado son muchas las compra-ventas y por otro la gente ya no tiene nada o poco que vender.

Cuando ya no tenemos mas cadenas pulseras, gargantillas, alianzas, sellos, sortijas,  etc.  genero de oro, de lo que llamamos de “peso”, para vender,  empezamos a sacar aquel brillante que guardé como último recurso, los diamantes de la “pedida”, los que heredé de mi madre, los que me regaló mi marido en el “primer aniversario”, etc. etc.  con la confianza de que “me costó un millón de pesetas” (de hace 20 años), “ahora debe de valer mucho mas”.

Ahora se está cambiando la tendencia hacia los diamantes, a la piedra de color nadie le hace caso, ni esmeraldas, ni rubíes, ni zafiros, ni nada de nada, solo si tienes un diamante de muy buena calidad, quiero decir, de peso respetable 0,50 ct –  0,75 ct – 1,00 ct – 1,50ct – 2,00 y mas. Pero eso si, tiene que ser certificado “tal” o “cual” y proporciones de talla Very Good, pulido Very Good, simetría Very Good, claro, tiene que cumplir todos los requisitos, y que además no tenga fluorescencia, porque de lo contrario si ya de por si se pagan a porcentajes de descuento muy elevados, muy por debajo del precio que le cuesta al joyero, si además no cumple con estas cualidades , todavía se paga menos.  “Pero si pagué xxxx hace 20 años”, “¿Cómo es posible que ahora no me den ni lo que me costó?” “Me dijeron que era una inversión”.  Ahora son muchas las escusas para bajar el precio.

Si a esto le añado que nadie me compra las esmeraldas ni ninguna piedra de color. ¿Que ha sido de?: “¡Cómprelo porque es una buena inversión!”. “En su día no me dieron certificado”, o “me dijeron que era muy puro”, “que era de muy buena calidad”, que “eso siempre es dinero”.  Los propietarios que de alguna manera confiaban que sus joyas, sus inversiones, pueden sacarles ahora del apuro, que “un diamante es para siempre”, en este momento se ven muy decepcionados.

Broche de oro, vidrio rosa esmaltado, amatista, esmalte 1905 Lalique

Broche de oro, vidrio rosa esmaltado, amatista, esmalte 1905 Lalique.

Bueno, con todo este pesimismo y el no ver la luz al final del túnel, me pregunto ¿volverá la confianza del consumidor con las joyas?. ¡Creo que no!, que pasarán algunos años en que todas las clases sociales que no sean “la alta”, vuelvan a comprar  artículos de joyería. Sí que se venderán otros artículos que cumplan las expectativas de regalo, la pedida, la primera comunión, el día de la madre, el día del padre, etc, pero si hablamos de joyería, serán cosas de plata, plata chapada, supongo que aparecerán otros metales o aleaciones que  tengan un precio mas asequible y podamos regalar esas alianzas de casado, esa pulsera de comunión  o ese solitario de pedida que casi seguro será de circonita. Las joyerías que queden  se verán arropadas por esa clase “alta” la de los potentados, y la joyería de barrio se convertirá en una tienda de artículos de regalo. Ahora se venderán las piezas con historia, con antigüedad, con firma, con diseño, pero se podrán comprar en subastas, porque alguien las ha tenido que vender para  solucionar los problemas de su vida.  Salen a la luz los que no compran joyas nunca,  pero si es muy muy barata si, ¡me interesa!, los coleccionistas de ocasiones, los que les gustan las joyas, pero en este momento solo si es una ganga. El oro ha vuelto a su origen, los bancos, y los diamantes también, a las bolsas de diamante.

¿Opináis como yo?, a lo peor es que este otoño me pilla un poco melancólico,  y lo veo todo un poco negro.  Me preocupa que hayan desaparecido tantos negocios de joyería, fábricas, pequeños talleres, compostureros, que los engastadores ahora son desengastadores, …  


Comentarios


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2 Comentarios

  1. María J. Z
    junio 7, 2013 5:46 pm

    Hay algo que se le ha olvidado mencionar: los buitres, los carroñeros. Gente que se aprovecha de la necesidad para hacerse ricos en tiempo de crisis. La ignorancia y poco valor afectivo, por parte de “los vendedores de recuerdos”, aunque sean de la familia, son carne de cañón de los desaprensivos que sólo van a aprovecharse de la precariedad de familias necesitadas y de su ignorancia. Eso son contar los que compran joyas robadas, joyas que en ocasiones, han tenido un alto precio para sus propietarios. Incluso la vida. Muy buena su web. Enhorabuena. Se aprende mucho.

  2. Carmen Foronda Martin
    septiembre 26, 2015 10:21 am

    Interesante artículo , para quitarnos la banda de los ojos y darnos cuenta de la cruda realidad . La verdad , es que esta web no tiene desperdicio .

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