Las inclusiones en las gemas, cuando son visibles, constituyen una fuente de información de primer orden para los gemólogos. Aunque con excepciones, por ejemplo las burbujas en los vidrios o las líneas curvas de los corindones sintéticos, la información no suele ser directamente concluyente. Sin embargo, casi siempre conducen al gemólogo en una dirección u otra en el estudio del ejemplar  que le presentan.

Un tipo de inclusiones que pueden dar lugar a equivocaciones en los diamantes son las inclusiones prismáticas alargadas que podemos ver en algunos diamantes naturales. Hasta hace relativamente poco tiempo no cabía ninguna confusión puesto que no había diamantes sintéticos con calidad gema, pero hoy en día ya es habitual encontrarse con este tipo de material. Pues bien, los diamantes sintetizados mediante altas temperaturas y presiones (HPHT) pueden tener inclusiones, debidas a restos generalmente de algún metal empleado para acelerar o facilitar la síntesis, parecidas a las de los diamantes naturales.

Inclusiones alargadas en un diamante natural tal y como se ven con 15x, pocos más que con una lupa.

 

Estas inclusiones de los diamantes naturales que podemos ver en la imagen superior no son, ni mucho menos, iguales que la de los sintéticos HPHT. Pero con pocos aumentos, por ejemplo bajo la lupa de 10x, sí son muy parecidas porque son alargadas y pueden estar alineadas entre ellas.

Inclusión alargada en un diamante sintético vista con pocos aumentos probablemente níquel u otro metal (15x).
Inclusiones alargadas o tubulares en un diamante sintético HPHT. Vistas con pocos aumentos pasarían perfectamente por naturales. Luz combinada reflejada y campo oscuro, 20x.

No obstante, el microscopio gemológico en estos casos resuelve las dudas. Las inclusiones de este tipo en los diamantes naturales tienen caras cristalinas mientras que en los sintéticos son redondeadas.

Las inclusiones de los diamantes naturales son cristales prismáticos con caras lisas visibles con luz reflejada y aumentos (60x).
Las inclusiones en forma de “barrita” de los diamantes sintéticos no tienen caras lisas, sino que, al contrario, son redondeaas o tubulares. Luz reflejada, 40x.

Así pues, al ver estas inclusiones con lupa 10x podemos dudar, pero con más aumentos veremos claramente si el diamante es natural o sintético. Eso sí, siempre deberíamos emitir nuestro diagnóstico después de haber realizado otras pruebas complementarias.
Escrito por José Manuel Rubio Tendero


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