Nos visita un cliente que ha comprado en una joyería un juego de pendientes y sortija para su mujer. Pendientes tipo dormilón de garras y una sortija solitario de igual montura con unos supuestos diamantes de talla brillante, todo en oro blanco de ley de 18 quilates. Le indica el joyero que se lo ofrece a muy buen precio y que son piedras de 0,70 ct. cada una. El cliente le pide un informe o algún documento que explique qué es lo que ha comprado, pesos, medidas, color pureza, etc. El joyero parece ser que lo pide a su proveedor , pero el informe nunca llega, por lo que el cliente se  informa por Internet y contacta con nosotros y nos visita para que le hagamos un informe de lo que ha comprado.

Cuando vemos las piedras, siempre es una costumbre cuando un cliente deja en depósito unas piezas, antes de firmar el recibo de depósito, observar si de verdad se trata de diamantes, de si no falta ninguna piedra, etc. y nuestra sorpresa es que lo que parece un diamante, en realidad son nueve diamantes perfectamente unidos, con una simetría perfecta, engastados con el apoyo de las garras, pero la unión entre sí es mediante la técnica del engastado invisible, de tal manera que a la vista parece solo una piedra, que es lo que el joyero dice que le ha vendido. En realidad se trata de un trampantojo, un engaño a la vista. El joyero no andaba desencaminado en cuanto al peso de la piedra por su diámetro, que sí se corresponde con el de un diamante de talla brillante, pero no se corresponde con el peso de  la suma de las 9 piedras que es muy inferior, además de que no valen lo mismo una piedra de 0,70 quilates , que  nueve piedras cuyo peso total es de 0,70 quilates.

Este es un esquema de como van engastadas las piedras con una estructura de railes desde abajo, son como grapas que se cojen a unas ranuras que previamente hay que hacer a los diamantes por debajo del filetín.

La observación del joyero fue superflua ya que no se dio cuenta del engaño a la vista. Posiblemente el también fue engañado, o eso quiero pensar. Fijaros en el esquema de arriba en el que hay una sola piedra de talla brillante que tiene exactamente el mismo diámetro que la unión de las tres juntas y sin embargo el volumen y , claro está, el peso no es el mismo.

 

Hay que fijarse que hay un diamante central con forma octogonal y ocho diamantes pentagonales alrededor
En esta foto de microscopio se aprecian las uniones, que dicho sea de paso , están muy bien hechas.

Comentarios


One thought on “Un trampantojo de diamantes”

  1. Buena tarde:

    A pesar de que no pesa los 0.70 cts. , la hechura no vale la pena? Es decir, el trabajo de tallar y adecuar todas las piedras para que simulen una sola, me parece que fue proyectado desde un inicio.

    En lo personal, me parece un excelente trabajo de montaje, y bien estaría dispuesto a pagar el valor como si fuera una sola piedra, ya que trabajos así, pocas veces se ven. Ese trabajo seguramente fue hecho por encargo. No debe haber muchas piezas similares en el mercado, y por lo tanto, su valor no debe ser menor.

    Gracias por compartir.

    Saludos desde Guadalajara, México.

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